Industria: Textil | Sede: CDMX
El sector textil mexicano se caracteriza por picos de demanda abruptos: temporadas de ofertas, lanzamientos de colecciones y la temporada de diciembre pueden multiplicar el flujo de mercancía. Cuando un CEDIS no está preparado para absorber esa volatilidad, el riesgo de quiebres de stock, surtidos incompletos y tiempos de entrega fallidos crece exponencialmente. Ante procesos manuales de recibo y almacenaje, un centro de distribución de la industria textil se encontraba al límite: la mercancía “desaparecía” entre pasillos, el surtido a tiendas fallaba y los costos logísticos se disparaban.
LDM asumió el reto de optimizar la operación inbound y outbound para que el CEDIS recuperara fluidez, productividad y competitividad, garantizando entregas just in time aun en sus picos más exigentes.
La operación del CEDIS llevaba tiempo arrastrando fricciones que amenazaban con paralizar toda la cadena textil: cada mañana comenzaba un juego de espejos en el área de recibo, donde la mercancía entraba sin órdenes claras ni registros consistentes; esto provocaba embotellamientos, mercancías desaparecidas entre pilas de cajas y demoras que rallaban en lo critico. Al mismo tiempo, la falta de un inventario unificado convertía al almacén en un laberinto: los productos se apilaban sin criterio en zonas dispares, mientras los responsables corrían a ciegas buscando la pieza exacta para completar un surtido urgente.
Si a esto le sumas un sistema de pickeo improvisado (sin nomenclatura ni rutas predefinidas) el resultado eran errores constantes, envíos incompletos y reclamaciones de tienda a diario.
La complejidad se agudizaba cuando era hora de verificar calidad: el “muestreo” se hacía al vuelo, las auditorías no tenían un estándar compartido y, sin penalizaciones ni incentivos claros para proveedores o maquiladores, cualquier incumplimiento pasaba inadvertido. Por si fuera poco, la logística outbound corría sobre una flota que hacía viajes ineficientes —un camión pesado salía directo a surtir todo el sureste— lo que no solo desgastaba los vehículos y disparaba el consumo de combustible, sino que también encarecía cada entrega.
En conjunto, estos problemas representaban algo más que retrasos: amenazaban directamente la promesa de servir “just in time” en un mercado que no perdona demoras ni fallos de stock. La historia de aquel CEDIS colapsado —con su inventario invisible, equipos agotados y procesos improvisados— estaba a punto de cambiar radicalmente.
Reingeniería del recibo
Se implantó el método IN- OUTER en lugar de “pre pats”, incrementando la productividad en recibo en gancho un 52% y en inner un 128%.
Un calendario de citas equilibró la carga semanal de entradas.
Levantamiento de capacidad y control de inventario
Zonificación del almacén por producto y cadena de valor, logrando un 196% de productividad en gancho y 97% en inner.
Se estandarizó un proceso cíclico de conteo con responsables de almacenaje, elevando la confiabilidad de inventario al 99%.
Optimización del surtido
Se definió una nomenclatura basada en la trayectoria de almacenaje para agilizar el pickeo.
La productividad de surtido por pieza creció un 235% y la validación de efectividad en tiendas alcanzó un 50%.
Control de calidad y muestreo
In-plant para proveedores y maquiladores, con penalizaciones por incumplimiento.
Reducción del 50% en tiempos de proceso y 100% de auditorías imparciales.
Estrategia outbound y gestión de flota
Mapeo de tiendas por volumen y zonificación inteligente, reduciendo el costo de distribución global en 20%.
Creación de un hub intermedio: la flota pesada viaja al hub y flotas ligeras cubren el 25% de tiendas del sureste, con un ahorro adicional del 11%.
Flujo operativo de carga de combustible documentado y estandarizado para optimizar el rendimiento por kilómetro.
La intervención integral devolvió la fluidez a un CEDIS al borde del colapso. Hoy, la empresa textil opera en un ciclo ágil, con 99% de confiabilidad de inventario, recibos eficientes, surtidos precisos y un 100% de cumplimiento en entregas. La productividad interna se disparó: 350 piezas por hora en surtido y tiempos de muestreo reducidos a la mitad.
En la distribución outbound, los costos bajaron hasta un 31% entre ahorro de combustible y eficiencia de rutas. Gracias a esta reingeniería, el CEDIS volvió a ser un habilitador estratégico, listo para atender picos de temporada y sostener la competitividad del sector textil.
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