La industria de productos de lujo en México ha experimentado un ascenso meteórico en las últimas décadas, convirtiéndose en un mercado dinámico y en constante evolución. El lujo no solo se ha consolidado como un símbolo de estatus y exclusividad, sino que también ha generado un impacto económico significativo en el país. México se ha vuelto el primer mercado de lujo en América Latina, superando a Brasil en 2014, y es el numero quince del mundo con un crecimiento estable.
En este contexto, la logística desempeña un papel fundamental para mantener el flujo ininterrumpido de productos de lujo desde su origen hasta el consumidor final, garantizando la entrega puntual, la preservación de la calidad y la experiencia exclusiva que caracteriza a esta industria.
Pues para el periodo 2023-2027 se prevé un alza de 27% para las compras de lujo personal y una expansión del 10% en el mercado de vinos y licores. Sin embargo, en toda empresa se cuenta, con oportunidades de mejora para perfeccionar el rendimiento de sus procesos en sus diferentes áreas, y así ofrecer el mejor servicio a cada uno de sus clientes.
Logística de México, se caracteriza por optimizar los procesos de los centros de distribución de las empresas y en esta ocasión no fue la excepción, pues en un proyecto con una importante empresa de vinos de lujos se tenía como objetivo mejorar el control de productos por medio de la planeación de la demanda y el pronóstico de ventas, además de ello, mejorar el nivel de servicio, controlar y mejorar las promesas de entrega y asegurar la evaluación de la capacidad requerida del operador ante el crecimiento proyectado.
Los principales retos que enfrentó LDM, fue la falta de integración de las áreas involucradas en la gestión de demanda, así como la falta de documentos de procesos y estructura organizacional, además de que el equipo no contaba con una disciplina de evaluación a través de KPI´S y resistencia al cambio. Pues la empresa requería una claridad en el comportamiento de cada una de las áreas, para poder definir acciones correctivas o preventivas enfocadas al mejoramiento y así contar con un enfoque estratégico y analítico para cada área, para lograr una disminución de tiempos en los procesos y la reducción de costos.
Es por ello que desarrolló tres etapas de mejora para optimizar la claridad de la información y datos de venta real para mejorar el proceso de los almacenes y la rotación de sus productos entre sí.